
La fuerza del agua de los ríos ha sido utilizada desde tiempos ancestrales como fuerza motriz. En la imagen superior aparece un molino británico con siglos de antigüedad.
La energía minihidraúlica, llamada en inglés micro hydroelectric power, es una herramienta de producción de electricidad que viene usándose desde hace siglos en modo mecánico para molinos, principalmente. La fuerza de los ríos, pues , viene siendo aprovechada desde hace incluso milenios, y los actuales ingenios son capaces de optimizar este recurso natural que en algunos lugares es el único sistema de producción eléctrica que poseen algunos pueblos.
Dado lo complejo de su instalación, no suele utilizarse para un sólo propietario, sino para la producción de electricidad de un pequeño núclero rural que no tiene acceso a la red eléctrica, o donde el suministro no es fiable.
Es especialmente útil en mucohs países del tercer mundo donde la red eléctrica no tiene gran cobertura, o donde por un motivo o por otro, hay problemas de suministro eléctrico. En Afganistán, por ejemplo, hay varios programas en marcha de suministro de electricidad a poblaciones rurale mediante energía hidroeléctrica. En muchas zonas de selva latinoamericana también se utiliza esta renovable para la producción de electricidad. Los lugares donde más instalaciones hay listadas, sin embargo, son Estados Unidos, Noruega y Gran Bretaña.
Se requiere una mirada sobre los objetivos que se persiguen, como ser: tamaño, sitio, y aplicaciones para la potencia generada. Además deben considerarse los fabricantes, los recursos económicos y los materiales disponibles y finalmente se deben combinar los objetivos hasta tener un proyecto realizable. Los sitios pueden ser diversos, desde una tubería de provisión de agua existente con un gran desnivel, hasta una compuerta sobre un río aprovechando un desnivel tan pequeñoo como por ejemplo un metro de salto y algunos metros cúbicos por segundo de agua.
Muchos potenciales emplazamientos también pueden existir a lo largo de sistemas de irrigación y abastecimiento de agua. Sitios con alturas en un rango de entre 3 y 30 metros son probablemente los más fáciles de manejar, porque las obras de ingeniería son relativamente pequeas y la unidad generadora puede ser un equipo compacto estandarizado.
La aplicación de la potencia es muy variada, desde pequeñoos proyectos de abastecimiento domestico y rural con potencias nominales de hasta 15 kW, o pequeños aprovechamientos comerciales en los rangos de 10 kW a 100 kW, hasta proyectos con conexión a redes o utilitarios de 50 kW a 1500 kW, o tal vez mayores (aunque este caso de conexión a red no se va a tener en cuenta).
Los usuarios pueden ser agricultores individuales, talleres o cooperativas, o englobar a un número determinado de gente u organizaciones. Es conveniente que los materiales utilizados para realizar el proyecto sean, en lo posible, principalmente locales. Se debe tratar de lograr la incorporación de la mayor cantidad de piezas y componentes producidos por la industria local. El empleo de elementos locales brinda seguridad respecto de la disponibilidad de repuestos, lo cual puede definir, en muchos casos, la aplicación del equipamiento propuesto. La experiencia muestra que el fallo más común en la planificación y diseño de un pequeño aprovechamiento hidroeléctrico es el uso de especificaciones originalmente escritas para grandes máquinas reescritas para pequeñas turbinas con solo unos pequeños cambios. Esto origina proyectos caros e irrealizables.
Muchas de las máquinas hidráulicas utilizadas para pequños aprovechamientos hidráulicos son modelos estandarizados derivados de las tradicionales turbinas Pelton, Francis y Kaplan. Desde el punto de vista de requerimiento tecnológico para la fabricación en medios locales las turbinas mencionadas tienen la desventaja de los alabes de doble curvatura muy costosos y difíciles de fabricar. En cambio la turbina de Flujo Transversal o turbina Mitchell-Banki es una máquina utilizada principalmente para pequeños aprovechamientos hidroeléctricos y basa sus ventajas fundamentalmente en un sencillo diseño y fácil construcción.
El origen de las pequeñas centrales hidroeléctricas tiene su fundamento en los antiguos molinos y ferrerías que eran formas ancestrales de aprovechamiento de la energía hidráulica. A finales del pasado siglo aparecen las primeras "casas de la luz" que no eran más que la transformación de la energía mecánica de un molino tradicional,l en energía eléctrica mediante una dínamo.
Estas "casas de la luz" se situaban en la proximidad de los núcleos rurales de población, hasta que la aparición de la corriente alterna pudo permitir el transporte de energía eléctrica a grandes distancias y, por lo tanto, la realización de aprovechamientos hidroeléctricos de gran envergadura.
La construcción de grandes presas, así como la creación de centrales térmicas en el entorno de las explotaciones extractivas de mineral, provocaron la no competitividad de las pequeñas centrales, ya que, los costes de producción eran muy altos, comparados con otros complejos generadores de energía. Esto provocó el cierre de más de mil minicentrales entre las décadas de los años sesenta y setenta.
A principios de los años ochenta, como consecuencia de las crisis del petróleo y la búsqueda de fuentes de energía alternativas, que paliaran los efectos negativos de la subida de los precios del crudo, se volvió a considerar la puesta en explotación de antiguas minicentrales. En efecto, al abrigo de la X Conferencia Mundial de la Energía, celebrada en Estambul y la aparición de la Ley 82/80 de 30 de diciembre, sobre Conservación de la Energía y el Real Decreto 1.217/1.991 de 10 de abril, para el fomento de la producción hidroeléctrica de pequeñas centrales, se impulsó la restauración o creación de este tipo de instalaciones, con un límite de potencia de 5.000 Kw., dándose licencia a una primera partida de un centenar de minicentrales. La necesidad de promocionar el uso de las llamadas energías renovables, así como de cubrir la demanda de los picos u "horas punta" en la curva de demanda energética diaria, provoca la aparición del I Plan de Energías Renovables (PER - 86) que estimuló sensiblemente la rehabilitación de minicentrales, hasta llegar a la puesta en producción de 105 de ellas en los dos años siguientes y activar enormemente la solicitud de concesiones de nuevos aprovechamientos. En el año 1989 aparece el II Plan de Energías Renovables, con una vigencia de siete años que adecuaba la rehabilitación de minicentrales a un marco económico y temporal más favorable para sus promotores.
Consecuencia de ello se pusieron en marcha un total de 82 nuevas explotaciones en los años 89 y 90.
Desde 1.990 hasta la fecha las iniciativas de construcción de minihidráulicas han ido en continuo ascenso, habiendo sobrepasado una producción eléctrica de 1.000 Gwh./año con una inversión cercana a los 40.000 millones de pesetas.
Sçolo en Galicia hay en la actualidad funcionando o en vías de funcionar en diversos estados del trámite administrativo, un total de 141 minicentrales existiendo peticiones de concesión o proyectos de realización de otro centenar y medio de explotaciones minihidráulicas. La mayor parte se ubican en las comarcas montañosas de Orense y Pontevedra, y sobre el dominio hidráulico de la Confederación hidrográfica del Norte de España.
En la web
→ Mapa de instalaciones minihidraúlicas en todo el mundo.
→ Mapa de instalaciones minihidraúlicas en todo el mundo.
En las fotos superiores podemos apreciar instalaciones en diferentes lugares del mundo: Afganistán, Europa, Filipinas, Ruanda, África, Estados Unidos, Gran bretaña ,Indonesia y Latinoamérica